MAR DE COPAS: Al pasar de las horas

La banda nacional musicalizará el filme "La bala perdida" y pronto iniciará la grabación de su quinto álbum.Calle Italia en Miraflores, a un par de cuadras del malecón y a ocho años de su debut en la movida local, la enigmática y legendaria banda barranquina por antonomasia, continúa siendo, inmerecidamente, de alcance metropolitano.A pesar de ser una de las pocas agrupaciones que logra atiborrar las discotecas de los conos, estadios municipales, grills reticentes al ingreso popular y todo espacio al que los disímiles mardecopianos tengan a bien invitarnos, las radios persisten en programar las "calientitas" del ranking. Las ondas tecnocumbieras o las forasteras estrofas de grupos con poco talento, suplantaron, caprichosamente, las propuestas de talentosas bandas nacionales.Debido al tibio respaldo de un par de emisoras y las huestes de la piratería que hunden su acero mercantilista, la movida rockera nacional, que este singular grupo encabeza, esta a la deriva, sorteando un mercado saturado de lentejuelas y de estridentes pasitos "tun tun".

Sin embargo, los Mar de Copas no se amilanan frente a ese panorama y continúan grabando nuevas canciones. Hasta la fecha ya cuenta con cuatro discos: MDC I y Entre los Arboles (grabados en el estudio de Micky González) y el otro par, MDC III y Suna, realizado en el propio estudio del grupo.

Cruzar la frontera. Esta banda, formada por Manolo Barrios (guitarra), Luis García (voz), Toto Leverone (batería), César Zamalloa (bajo), Phoebe Condos (teclado) y Claudia Salem (coro) se resiste a aceptar que ya tocó techo en el ambiente local. No obstante, ellos no son ajenos a esa sed de reconocimiento extrafronterizo que tienen sus incondicionales y la gente de La Lista, una suerte de cofradía única en su género que sigue al grupo adonde vaya.

Para Manolo, a quien le debemos canciones como Mujer noche, Fujitivo, Entre los árboles, Viento marchito o La máquina del tiempo, aún falta un trecho largo para triunfar en el extranjero. "Si ni siquiera somos artistas de un sello disquero, si ni siquiera sonamos con relativa frecuencia en las radios, no podemos hablar de internacionalización", manifiesta el músico.Sí, pues, así son los Mar de Copas, humildes en su grandeza, a pesar de los furibundos ataques de sus detractores que tratan de encasillarlos en los meandros de un proceso mimético con algunas bandas hispanas, que disque suenan igual que ellos.Reconocidos como los "senseis" del rock melódico, resulta difícil no detenerse a escuchar esos pedazos de poesía que pactan un duelo con el pasado y que provocan ineludiblemente una especie de melancolía ajena.

Dueños de una acendrada temática, que algunos tildarían como una "sinfonía para perdedores", este bizarro y aplaudido grupo, catalogado por sus críticos como un "accidente" de la música nacional, no hace más que poner sobre el tapete su sensibilidad. Construir, con un poco de ingenio, una saga de historias que no admiten el ruego de un beso, pero que siempre ofrecen la oportunidad de un nuevo intento.

El estudio propio. El contar con una sala de grabación propia no fue necesariamente una experiencia rosa, el grupo se dio cuenta de que esa libertad traía consigo un compromiso adicional. "Después de cinco meses nos dimos cuenta de que acabábamos el MDC III o nos moríamos de hambre, de cierta forma fue una presión en contra. Por eso, quizás, ese disco es un poco denso y tiene muchos arreglos. Pasamos muchas horas metidos en la producción", apunta con la gorrita raída de siempre el reflexivo "Wicho" (Luis García).

Esta es tal vez una de las diferencias gravitantes con el álbum Suna, que fue proyectado para grabarse en sólo dos meses... y así fue. Con sólo cuatro canapés (esos breves tracks que poblaron el anterior disco), esta producción, que toma prestado el nombre de un ángel, consolidó el estilo del grupo y logró un punto ebulliciente de madurez musical. Prueba de ello son los videos de los sencillos Enloqueciendo y Suna, que, gracias al esfuerzo propio de la banda, rotan en la programación de la multinacional MTV, pese a que ¡Eureka! no tiene el respaldo de ninguna casa discográfica.Imágenes revestidas de música. Al igual que en la película "No se lo digas a nadie", donde canciones como LB formaron parte del sound track, a finales de este mes la banda musicalizará el nuevo largometraje local "La bala perdida", de Aldo Salvini, que debe estrenarse después del proceso electoral.Manolo será el encargado de escoger, luego del visionado del filme, las canciones de Suna que se incluirán en la película, según las exigencias que las tomas planteen y el número de sencillos que el director le solicite.Luego de esta incursión cinematográfica, Mar de Copas prevé iniciar la grabación del quinto disco, para el cual, según "Wicho", "existe una idea definida de lo que queremos, incluso ya hay varias canciones compuestas, creo que con un par de semanas de ensayo y una de grabación, tendremos listo el disco para finales del verano".

Además de este proyecto, están elaborando una segunda versión de las emblemáticas trece baladas, que recoge un poco el pedido que la gente hizo en las innumerables y exitosas presentaciones que Barrios y Leverone tuvieron con la primera entrega.

(Por Martín Vargas, Diario El Peruano).

 
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